No será fácil, será muy difícil. Y tendremos que esforzarnos todos los días, pero deseo hacerlo porque te quiero. Quiero todo de ti, para siempre, tú y yo, todos los días.
Y bastó solo un beso y una promesa para que te convirtieras en mi mayor locura, mi mayor felicidad, llegaste a mi vida cuando menos lo esperaba y ahora te amo más que a nada.
El hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro: "No es bueno que el hombre esté solo" (Gn 2, 18). "Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne".