Hija mía, hoy celebramos tus quince años, una etapa hermosa que marca el comienzo de nuevos sueños, ilusiones y experiencias.
Parece mentira que el tiempo haya pasado tan rápido. Desde el día en que llegaste a mi vida, llenaste mi corazón de un amor inmenso, de alegría y de momentos que guardaré para siempre.
Deseo que nunca dejes de soñar, que confíes siempre en ti misma y que recuerdes lo valiosa, especial y maravillosa que eres. Que cada paso que des esté acompañado de amor, felicidad y personas que quieran verte crecer y cumplir todos tus sueños.
Como tu mamá, quiero que sepas que siempre estaré a tu lado para apoyarte, escucharte, aconsejarte y acompañarte en cada etapa de tu vida. Hoy te veo convertida en una hermosa jovencita, pero para mí siempre serás mi niña, mi princesa, mi orgullo y uno de los regalos más grandes que Dios me ha dado.
Con todo mi amor, tu mamá Madeleine Guerra Sánchez...