“Ya no soy una niña, pero aún no soy una mujer. Estoy viviendo ese momento mágico donde mis sueños empiezan a tomar forma
y mi corazón aprende a latir con más fuerza.
Y con el apoyo y el amor infinito de mis padres,
sé que voy construyendo paso a paso la mujer que quiero ser.”
Como una mariposa,
despliego mis alas para esta nueva etapa de mi vida
""
"Antes de formarte en el vientre materno, yo te conocía;
antes de que salieras del seno, yo te había consagrado,
te había constituido profeta para las naciones".